La directora del Núcleo Milenio Oceáno, Patrimonio y Cultura (OHC) ansía, con esperanza, desmitificar la arqueología subacuática. En la entrevista, señala la importancia de entender el mar como una dimensión social, comprendiendo el impacto en la vida cotidiana de las personas.
Comprender la relación de grupos humanos con ambientes marítimos a través del tiempo, es el objetivo que se ha propuesto, desde este 2022, el Núcleo Milenio Oceáno, Patrimonio y Cultura (OHC). Isabel Cartajena, directora de este proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación de Desarrollo, ANID, relata que su principal motivación ha sido llevar la curiosidad de estudiar los paisajes y comunidades en tierra, al mar. “Tiene que ver con la misma curiosidad que te mueve en tierra, de entender paisajes antiguos. Creo que el mar es especialmente interesante en ese mismo sentido. Ves la Bahía de Quintero totalmente inundada, y, quizás, no sabes que alguna vez no estuvo inundada, que hubo fauna extinta, que hubo lugares para los seres humanos… Eso es lo interesante, que debajo del agua encuentras una cantidad de información acerca del pasado que no es tan obvia, que no la estás viendo, por estar cubierta por el agua.”
Trabajo Interdisciplinario
El trabajo del Núcleo OHC consiste en la investigación de evidencias arqueológicas de periodos históricos que actualmente se encuentran sumergidos; a la vez, se incorporan los estudios de comunidades marítimas y costeras contemporáneas con el fin de comprender la relación de estas con los ambientes marítimos a lo largo del tiempo.
Para lograr este objetivo, el equipo del Núcleo se ha compuesto de investigadores e investigadoras tanto de las Ciencias Sociales como Ciencias Exactas, permitiendo analizar la información desde distintas fuentes como la arqueología, antropología, etnografía y geología.
Isabel explica que la interdisciplinariedad del proyecto es un factor importante en la motivación de este núcleo. “El trabajo interdisciplinario que venimos haciendo con Diego Carabias, Valentina Flores y con otros/as investigadores/as es el resultado de una suma de esfuerzos. Lo que te permiten estos proyectos de investigación es consolidar lo que se hace a pulso, con voluntades individuales, en el fondo te da una visión global de problemáticas que pueden ser estudiadas a nivel interdisciplinario. Es la consolidación de un grupo de investigación que tiene distintas miradas frente a un mismo tema”
¿Cómo este Núcleo reúne y entrelaza las Ciencias Sociales y Naturales?
Estamos en Ciencias Sociales porque finalmente siempre llegamos al comportamiento humano. Lo que queremos saber, independiente del barco, es de dónde venía la tripulación, es cómo se inserta Chile en el mercado internacional, en la globalización. Tenemos un investigador que trabaja con lozas británicas, entonces tú al seguir la loza que se encuentran asociadas a diferentes naufragios, la puedes comparar con las lozas que encuentras en Australia, EEUU, en cualquier parte del mundo. En el fondo, lo que estás armando, además de la loza, es una historia a partir de las relaciones que mantuvo Inglaterra en un determinado momento con el resto de los países. Partimos de vestigios materiales para entender el comportamiento humano.
Las Ciencias Naturales, en tanto, nos da un marco de acción, asociado a una serie de paisajes y elementos que efectivamente nos permite entender cosas más allá de cómo se forman los sitios o por qué no los encontramos.
La importancia del Patrimonio Subacuático
Nuestro país posee un patrimonio histórico subacuático extenso y de gran variedad, debido a nuestras costas, mares, lagos y ríos. Sin embargo, el mundo subacuático es principalmente desconocido para el público no especializado.
En el imaginario colectivo la gente piensa en peces cuando hablamos de mar, ¿cuál es la importancia para el país de conocer el mundo subacuático?
Siempre vemos el mar asociado con un énfasis de obtención de recursos o defensivo (…) Creo que lo importante ahora es que se pueda entender el mar con una dimensión social. El mar tiene un impacto desde la vida cotidiana, de las comunidades, de la investigación científica.
Un ejemplo claro son los corrales de pesca. Tú tienes toda la información etnográfica (estudio de la cultura, comportamiento y valores propios de un grupo humano específico) acerca de los grupos de corrales de pesca. Tienes los corrales de pesca arqueológicos, pero a su vez, éstos te permiten entender variaciones, el nivel del mar u otras acciones. Con esto, empiezas a comprender que todos los elementos tienen diferentes dimensiones naturales y culturales, pero que tienen un hilo conductor: paisajes sumergidos bajo el mar.
Sirve para recuperar historias…
¡Sí! Por ejemplo, me dices Quintero. Si ubicas la Cueva del Milodón, nosotros decimos que había como 3 milodones dando vuelta. La gente te diría ¿dónde? Entonces, sirve para recuperar historias de lugares. Finalmente, lo que estamos tratando de hacer es trabajar con pueblos originarios, pero también con comunidades locales de pescadores, que muchas veces quedan dejadas de lado y tienen un conocimiento tradicional sobre las costas, el mar y sus territorios.
Desmitificando la Arqueología Subacuática
Finalmente, la Directora del Núcleo OHC aborda los prejuicios a los que está sometida la arqueología subacuática. ¡Hay que cambiar la percepción!, menciona la investigadora. “Yo que vengo de la puna, que hago arqueología de la tierra, [el objetivo] es mostrar que es una arqueología en donde los restos materiales están en un medio distinto, pero los problemas son los mismos. No son solamente los barcos perdidos, los tesoros, sino que podemos ver la globalización, cómo van sufriendo modificaciones las ciudades, y mucho más. Es interesante desmitificar lo hace la arqueología subacuática, que termina siendo una arqueología igual que la otra.
“Es nuestra misión sacar a la luz lo que tenemos en términos patrimoniales. Conozcamos lo que está sumergido bajo el mar, para poder protegerlo. Si podemos crear conciencia sobre la importancia de proteger este patrimonio [subacuático] material o inmaterial, tenemos un gran paso logrado… Luego podemos pensar en alguna política pública, pero eso viene después. Conocer para respetar y para proteger”, finaliza la entrevistada.
