Como cada año, este 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización (DIA), instaurado en 1967 mediante una resolución de la UNESCO, con el fin de recordar a los responsables de formular políticas públicas, a profesionales y también al público general, la importancia crítica de la alfabetización para crear una sociedad más alfabetizada, justa, pacífica y sostenible. Recordemos que la alfabetización es un derecho humano fundamental para todos.
Según el sitio web de la UNESCO, “la alfabetización abre la puerta al disfrute de otros derechos humanos, mayores libertades y una ciudadanía global. La alfabetización es la base para adquirir conocimientos, habilidades, valores, actitudes y comportamientos más amplios que fomenten una cultura de paz duradera basada en el respeto a la igualdad y no discriminación, el estado de derecho, la solidaridad, la justicia, la diversidad y la tolerancia, y que construyan relaciones armoniosas con uno mismo, con otras personas y con el planeta”.
Sin embargo, a pesar de que cada vez hay más avances en materia de alfabetización, la UNESCO calcula que existen al menos 739 millones de jóvenes y adultos en el mundo que no tienen competencias básicas de alfabetización en 2024.
Este año, el DIA se celebrará con el lema “Promover la alfabetización en la era digital”. Las herramientas digitales pueden ser una manera de ampliar el aprendizaje para parte de la población, pero la UNESCO advierte que puede convertirse en un riesgo de una doble marginación, donde no solo existe una exclusión del aprendizaje tradicional, sino también de los beneficios de la era digital.
Hoy en día, la alfabetización digital es necesaria para sobrevivir en un mundo que deja rápidamente atrás a los trámites presenciales y a las tarjetas de coordenadas para operaciones bancarias, donde más pronto que tarde será imposible ser parte de ese mundo si no se puede leer y realizar operaciones matemáticas básicas, y sobre todo, si no se tiene conexión a internet y no se sabe navegar por sitios web.
Pero, ¿Cuál es la realidad de la alfabetización en Chile? Según datos de la encuesta CASEN 2022, la tasa de analfabetismo disminuyó hasta un 16,9%, marcando una diferencia positiva en cuanto al 20,3%% de 2017. Además, guiándonos por el programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de la Población Adulta, que es impulsado por la OCDE, Chile se encuentra varios puntos debajo del promedio mundial en comprensión de lectura, razonamiento matemático, y en resolución adaptativa de problemas.
Estamos en el último puesto (31) comparado con el resto de los otros países que conforman la OCDE. El 53% de los adultos alcanzó en comprensión lectora el nivel inferior, o nivel 1, que indica baja competencia y que se refiere a entender como máximo textos cortos y listas organizadas que contengan información claramente indicada, buscar datos específicos e identificar enlaces relevantes. Además, tan solo el 2% de la población adulta logró niveles 4 o 5, que significa que pueden evaluar textos largos y complejos y realizar tareas.
Al considerar estas tres pruebas, comprensión lectora, razonamiento matemático y resolución adaptativa de problemas, el 44% de los adultos en Chile no tiene las competencias básicas y obtuvo puntuaciones en los dos niveles más bajos de las escalas, siendo el promedio OCDE, un 18%. Esto significa que cerca de la mitad de la población adulta en Chile es considerada “analfabeta funcional”, indicando que las personas saben leer, pero no tienen capacidad de comprender textos más allá de oraciones sencillas y textos cortos.
Unas capacidades básicas tan bajas pueden tener un impacto significativo en la vida de los chilenos. “En general, mayores niveles de habilidades están asociados con importantes beneficios económicos y sociales. Las personas adultas con habilidades más desarrolladas tienden a contar con mayores calificaciones educativas; sin embargo, los beneficios de contar con habilidades más avanzadas van más allá de las oportunidades que se derivan exclusivamente de las certificaciones formales de educación”, relata el informe mencionado.
Por su parte, la UNESCO señala respecto a la necesidad de alfabetizar a nuestra población que “la alfabetización es clave para que estas transformaciones sean inclusivas, pertinentes y significativas (…) También es fundamental para fomentar el pensamiento crítico, identificar información confiable y desenvolverse en entornos informáticos complejos”.
El llamado de parte de la UNESCO para esta conmemoración es a celebrar los avances en materia de alfabetización, pero también a reflexionar críticamente sobre qué significa la alfabetización, y cómo se diseñan y gestionan las políticas públicas al respecto en esta era digital. La alfabetización no solo es un derecho humano que debe ser garantizado para todos y todas, sino que es una herramienta fundamental para permitir el pleno desarrollo de cada persona.
Escrito por Rocío Barrera.
Fuentes
