La iniciativa “Escuela Mesofótica”, impulsada por el Núcleo Milenio NUTME, capacitó a profesoras y profesores de Atacama, Valparaíso y O’Higgins en la exploración lúdica de arrecifes semiprofundos, integrando ciencia, juego y territorio.
Entre el 12 y el 14 de junio, en la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM) de Las Cruces, se vivió el cierre de una experiencia inédita en Chile: la primera edición de la Escuela Mesofótica, una iniciativa del Núcleo Milenio para la Ecología y la Conservación de los Ecosistemas de Arrecifes Mesofóticos Templados (NUTME).
Durante tres días, 28 profesoras y profesores de las regiones de Valparaíso, Atacama y O’Higgins participaron en actividades de laboratorio, salidas al terreno y co-creación de materiales pedagógicos, cerrando un ciclo que involucró a más de 1300 estudiantes y que podría convertirse en un modelo de divulgación científica escolar.
“Decidí inscribir a mi curso porque a mí siempre me ha llamado la atención el fondo marino y me pareció muy interesante conocer un poco más. Cuando se lo propuse a mis estudiantes se entusiasmaron mucho” — Carol Piña Parraguez, Profesora en la Escuela Ciruelos de Pichilemu, y participante en la Escuela Mesofótica,
La escuela se desarrolló en tres etapas que mezclaron formación, acompañamiento y experiencia territorial. Desde jornadas formativas en Pichilemu, Caldera y Las Cruces en abril, pasando por semanas de implementación en aula con desafíos lúdicos, hasta este encuentro interregional que buscó consolidar aprendizajes y proyectar el uso del material más allá de las aulas participantes.
¿Qué es un arrecife mesofótico templado?
Aunque al escuchar “arrecife” muchas personas piensan en los corales tropicales del Caribe, Chile también tiene arrecifes, pero muy diferentes. Los arrecifes mesofóticos templados se ubican en aguas frías, entre los 30 y 150 metros de profundidad, donde llega poca luz, pero suficiente para que algunos organismos puedan hacer fotosíntesis.
Son ecosistemas rocosos, con esponjas, algas calcáreas, peces y otras especies adaptadas a esas condiciones. Se consideran clave por su biodiversidad y por ser aún muy poco explorados.
Educación desde el territorio
Desde sus inicios en 2019, NUTME ha buscado explorar preguntas científicas profundas sobre los arrecifes mesofóticos, pero también asumir un compromiso con la educación y la apropiación territorial del conocimiento. En 2025, con apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), nace la Escuela Mesofótica como parte de su línea de Proyección al Medio Externo.
“Con la escuela quisimos amplificar el impacto. Ya habíamos probado experiencias con estudiantes y familias, y vimos que funcionaba. Esto nos permitió sistematizarlo, llegar a más docentes y poner en valor este ecosistema poco conocido” — Celeste Kroeger, bióloga marina y encargada de comunicaciones y educación de NUTME.
Una de las claves del éxito fue su enfoque gamificado. La estrategia pedagógica basada en el juego se aplicó tanto en los contenidos como en la forma de evaluación. Cada clase se planteó como una misión con desafíos y recompensas.
“Me pareció excelente la idea porque el formato es muy motivador. Tener que ir por etapas y misiones que teníamos que cumplir nos mantenía a todos inquietos por saber más para llegar a la meta”— Carol Piña Parraguez, Profesora.
Durante cinco semanas, los y las docentes implementaron en sus escuelas actividades como “desafíos submarinos”, “mapeo de arrecifes” y “misiones científicas”, integrando contenidos curriculares de Ciencias Naturales con herramientas lúdicas y audiovisuales
Ciencia marina con enfoque escolar

El trabajo territorial y pedagógico culminó con la creación colaborativa de un cuadernillo pedagógico, que estará disponible para descarga abierta. Esta herramienta permitirá que docentes que no participaron en esta primera versión puedan replicar la experiencia en sus escuelas.
“Nuestro objetivo es que otros profesores puedan implementarla de forma más autónoma usando el cuadernillo, el sitio web y las cápsulas educativas. Queremos que este material tenga un efecto multiplicador” — Celeste Kroeger.
Las cápsulas mencionadas son parte de la serie Exploradores de lo Profundo, protagonizada por Beatriz Salgado y Ricardo Alarcón, ambos biólogos marinos y buzos científicos, quienes muestran de manera didáctica cómo se exploran los arrecifes y qué herramientas usan las y los investigadores.
“La idea de hacer las cápsulas de exploradores de los profundo era que los profesores participaran en una capacitación, pero que al final pudieran venir a este campamento de profesores donde revisamos las actividades. En conjunto con los profesores que participaron de esta primera implementación, estamos diseñando este cuadernillo autoexplicativo, para que un profesor que no haya participado de la capacitación docente inicial pueda implementar una escuela sin necesariamente tener que estar guiados por nuestro equipo. La idea es que pueda sostenerse en el tiempo de esta manera ” — Beatriz Salgado, Bióloga Marina, Buza Científica y Asistente de Investigación en el NUTME.
La serie está disponible en el canal de YouTube del NUTME y es una de las apuestas del equipo por combinar divulgación científica, identidad territorial y exploración audiovisual.
Un modelo que crece desde el aula

Aunque esta primera Escuela Mesofótica llegó a su fin, el equipo de NUTME ya trabaja en nuevas versiones y en estrategias para expandir esta experiencia a más territorios. Lo hacen con una convicción clara: la educación científica desde el territorio no sólo enseña contenidos, sino que forma ciudadanía consciente, crítica y conectada con su entorno.
“Me marcó mucho el profesionalismo y el amor que le pusieron a todas las experiencias y también el amor que le tienen al mar. Sabemos poco del mar, y tiene tanto por descubrir, que el ver que hay personas que se preocupan por entregar sus saberes y que están trabajando día a día por protegerlo y las especies que lo habitan me llenan de emoción. Espero ser partícipe de otras experiencias que se realicen y poder llevar a mis estudiantes a conocer el ECIM” —Carol Piña Parraguez, Profesora.
Datos claves
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Participaron 46 docentes en la fase formativa y 28 en el encuentro final.
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Más de 1300 estudiantes realizaron actividades de la Escuela Mesofótica.
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La experiencia se desarrolló en escuelas de Atacama, Valparaíso y O’Higgins.
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El cuadernillo pedagógico se publicará próximamente para descarga libre.
Escrito por Rocío Barrera.
Fotografías de Pilar León.
