OPINIÓN | Cómo hacer Ciencia (Escrito por alguien que pensaba que no le interesaban las ciencias)

Yo, al igual que muchas personas, creía que las ciencias no me interesaban. Esto, en gran parte, se debe a una percepción heredada de las aulas escolares: pizarras llenas de fórmulas que memorizar, combinaciones de números y letras que parecían imposibles de comprender, terminología complicada y sus tantas reglas. Pero la ciencia no es eso (o al menos no sólo eso).

La ciencia está en las cosas más simples: cuando cocinas y ajustas los ingredientes para lograr cierta textura o sabor, estás haciendo ciencia. Cuando decides cambiar tu rutina de ejercicios porque aprendiste cómo funciona tu cuerpo, estás aplicando ciencia. 

A mayor escala, involucrarte con la ciencia te permite entender mejor, por ejemplo, cómo un trastorno mental o una adicción afecta a un ser querido. Son conocimientos científicos los que ponemos sobre la mesa al debatir de cosas tan importantes como el aborto y los derechos reproductivos, o incluso el racismo. Esa misma ciencia también es la que debería guiar a quienes diseñan nuestras políticas públicas.

Hacer ciencia no es exclusivo de los laboratorios o de quienes escriben papers. La ciencia es algo que todas las personas vivimos y hacemos, de manera consciente o no. Es más personal y cotidiano de lo que muchas veces imaginamos, y como ciudadanía, o más bien como personas, podemos y deberíamos considerarnos parte del mundo científico, no del académico, sino de este mundo que impulsa el conocimiento y el entendimiento de todo lo que nos rodea.

No es fácil comprender qué es ciencia, menos definirla. Lo que sí sabemos es que nos permite entender mejor nuestro entorno, como puede ser nuestra familia y nuestro cuerpo, hasta lo más lejano como el planeta o incluso la galaxia. Este entendimiento no solo satisface nuestra curiosidad y nos brinda cierto sentido de seguridad, sino que también nos da una base sólida para tomar decisiones que impactan nuestras vidas y las de quienes nos rodean. Decisiones que, en conjunto, dan forma al mundo que habitamos y que podemos transformar en un lugar más justo. 

Aunque comprender algunos temas en profundidad puede requerir esfuerzo, incluso pequeñas acciones como leer un artículo, ver un documental o un post informativo pueden marcar la diferencia. Ese pequeño fragmento de conocimiento puede llevarte a hacer nuevas preguntas, compartir información con alguien más o iniciar una conversación. En ese momento, estás participando en la ciencia.

Imagina una mesa de debate donde todos tienen un pedacito de información y una gran disposición de escuchar. Esa curiosidad genuina es la que nos puede movilizar a reemplazar las diferencias de ideas con soluciones colectivas. No necesitamos compartir las mismas creencias para encontrar puntos en común y abordar en conjunto los grandes temas que enfrenta nuestra sociedad. Eso, también, es ciencia.

La ciencia nos enseña a dudar, a no conformarnos con las certezas. Es un acto de valentía mirar más allá de lo establecido y buscar mejores respuestas. Así como el mundo avanza y cambia, nuestras preguntas nos empujan hacia un entendimiento más profundo, hacia un mundo más justo.

Te invito a hacer ciencia. Desde tus dudas, desde tus conversaciones, desde tu curiosidad. Porque con cada pregunta, estás contribuyendo a un cambio que beneficia a todas las personas. 

Belén Sabbag Ferreira

Editora General de CDivulga

Periodista especialista en contenido digital

Destacamos

  • All Posts
  • Blog
  • Columna
  • Destacadas
  • Mujeres Ciencia
  • Noticias
  • Reportaje
  • Sin categoría

Contáctenos

Edit Template

Entendemos que la educación es la base para una ciudadanía crítica, informada y empoderada.